MIME-Version: 1.0 Content-Type: multipart/related; boundary="----=_NextPart_01C52939.A07F0200" Este documento es una página Web de un solo archivo, también conocido como archivo de almacenamiento Web. Si está viendo este mensaje, su explorador o editor no admite archivos de almacenamiento Web. Descargue un explorador que admita este tipo de archivos, como Microsoft Internet Explorer. ------=_NextPart_01C52939.A07F0200 Content-Location: file:///C:/26824C93/apas.htm Content-Transfer-Encoding: quoted-printable Content-Type: text/html; charset="us-ascii"
DATOS PARA
Dr.
Presidente de
Miembro de
Diplomado en Dirección y Gestión de
Museos
Conservador del Museo de Veterinaria Militar
MORENO5@terra.es
Justificación
Reconozco=
que
desde mis tiempos de estudiante en
Vaya por
delante que el título de esta ponencia lleva una verdadera carga de
profundidad en su enunciado. Conscientemente la he titulado “La
apasionante aventura del conocimiento…” por ser ésta la
piedra liminal, es decir, el umbral de todo amante del saber. A las pregunt=
as
¿Qué es la reproducción animal? ¿De dónde
viene? ¿Quiénes son sus impulsores? ¿Hacia dónde
camina su investigación? no se les puede dar respuesta con facilidad=
si
no se sabe con anterioridad de qué fuente constitucional procede el
conocimiento. Decía Aristóteles que “El hombre se estira
hacia el conocimiento, buscando la luz de su conciencia, como se estira el
árbol hacia el cielo, buscando la luz del sol”. Claro est&aacu=
te;
que el conocimiento le es tan necesario al hombre, tan indispensable, como =
le
es al árbol la luz del sol. Pero Aristóteles –nos dice Unamuno- no
decía por qué se producía semejante fenómeno.
Nuestros sofistas y filósofos de todos los tiempos (cuyas doctrinas y
aporías eran tan difíciles de entender en nuestros tiempos de
estudiante del bachillerato) no arrojaron mucha luz al respecto. Salvando l=
os
siglos y las distancias, la Ciencia y Profesión veterinarias no solo=
lo
dice sino que también lo demuestra. El origen del conocimiento ra=
dica
en el hambre, como así lo afirmó poco antes de
estallar
Desde que=
se
estableciese por Manuel Godoy, Príncipe de la Paz, la enseñan=
za oficial
y normalizada, la profesión veterinaria no ha regateado esfuerzos pa=
ra
aportar sus conocimientos a luchar contra el hambre. La primera lecci&oacut=
e;n
que recibieron aquellos “protoveterinarios” del Real
Colegio-Escuela de la Corte de Madrid vino de la mano de su Director Segism=
undo
Malats y Codina. En esa primera clase impartida en 1793 y titulada
“oración de la veterinaria” ya se hablaba de promover la
mejora de la Cabaña, de luchar contra las epidemias de los ganados,
proteger al hombre de las enfermedades transmitidas por éstos y de
aportar proteínas de alta calidad para su sustento. Ésta, en
definitiva, era una forma de luchar contra el hambre, una de las plagas de =
Pero las
ciencias avanzan que es una barbaridad. A la atracción por la
reproducción animal llegaron los primeros veterinarios a travé=
;s
del microscopio. El descubrimiento de lo diminuto puso a la Veterinaria en =
el
camino real de
<=
span
style=3D'font-family:Arial;color:black'>Los precursores de la inseminaci&oa=
cute;n
artificial ganadera (IAG) en España
Aprovechamos la ocasión=
de
nuestra estancia en Zaragoza para comunicarles que fue aquí, en este
centro universitario, donde el “conocimiento” del que les habla=
ba
antes dio sus frutos. Nos tenemos que remontar al siglo XIX para encontrar =
las
primeras prácticas de inseminación artificial en Españ=
a.
En la página n° 5 de
“En la clase de segundo año se ha dado la misma
instrucción que en los
anteriores, si bien se han obtenido los más felices resultado=
s en
una de las experimentaciones ejecutadas, la cual ha consistido en haber
fecundado artificialmente una perra de presa inglesa, de tres años, =
cuya
gestación ha seguido el curso ordinario y dado lugar al parto de dos
perros y cuatro perras de los que viven cinco en el mejor estado, cuyo hecho
viene a corroborar lo mucho que el hombre puede prometerse con su estudio y
aplicación en la multiplicación y mejora de las diferentes cl=
ases
de animales domésticos”.[3]=
span>
La memoria estaba firmada por =
el
director D. Anastasio Ortiz de Landázuri y el manuscrito llevaba fec=
ha
de 3 de septiembre de 1862. El profesor encargado de la experiencia fue D. =
Pero el primero que introdujo =
el
método fue otro aragonés. Marcelino Montón Cardó=
;s[4]
(1872-1920). Nació en Calatayud, Zaragoza, el veintiséis de a=
bril
de 1872. Sus trabajos se centraron en la especie equina y su primera experi=
encia
la realizó en 1915. Desde el nueve de abril hasta final de mes
practicó “ensayos de fecundación artificial” en <=
st1:PersonName
ProductID=3D"la Yeguada Militar" w:st=3D"on">la Yeguada Militar y
Sementales de Córdoba. En 1905 viajó a París y
Berlín. Fue fundador y director de la primera policlínica
veterinaria en Madrid[5].
Ideó un condón al que denominó receptor o acumulador de esperma y que García Moya[6] lo cita como espermocaptor. Consistía en una manga o funda de goma
finísima, de setenta y cinco centímetros de longitud por diez=
de
circunferencia. Uno de sus extremos va cerrado en fondo de saco y el opuesto
que está abierto va unido a un aro metálico de alambre grueso,
provisto de un mango de cuarenta centímetros de longitud. Para
utilizarlo mojaba el condón en leche, y plegado lo colocaba sobre la
vulva de la hembra, de forma que el pene al introducirse arrastraba consigo=
la
funda y eyaculaba en ella. Al descender, y por medio del mango, se tiraba d=
e la
funda, que salía fácilmente del miembro viril,
obteniéndose el esperma limpio y sin dificultad. Marcelino Mont&oacu=
te;n
fue veterinario militar y falleció en Sevilla el 10 de octubre de 19=
20,
habiendo alcanzado el empleo de Subinspector veterinario de segunda (asimil=
ado
a Teniente Coronel). Publicó varios artículos y libros[7] [8] [9].<=
span
style=3D'mso-spacerun:yes'>
En 1933 el veterinario Dionisio
Sanjuán Jarauta, otro aragonés, que tras leer los trabajos de=
la
época, construye su vagina artificial para équidos y practica=
la
inseminación artificial en Pina de Ebro, en yeguas y asnos, con gran
resultado práctico[10].
Sanjuán nació el 12 de Abril de 1897 en Pina de Ebro y
falleció en Zaragoza el 21 de Enero de 1978. Estudió veterina=
ria
entre los años 1912 y 1917 en Zaragoza. Ejerció la
profesión en Épila entre 1938 y 1941, la Muela (1941-1943) y =
su
pueblo natal, del que fue alcalde con el gobierno de Liberación
Nacional, aun siendo su tendencia radical-socialista, como la del
veterinario-político Félix Antonio Gordón Ordás.
Durante la guerra civil su laboratorio fue destruido por las fuerzas de
Durruti. Se asentó definitivamente en Zaragoza, en cuya Escuela de V=
eterinaria
fue profesor entre los años 1940-1964 encargándose de las
enseñanzas de Fitotecnia y Economía Rural[11] ,
más tarde denominada en otros planes de estudio “Agricultura y
Economía Agraria”. Obtuvo el Título de Estudios Superio=
res
de Veterinaria –un equivalente al doctorado actual- durante el curso
1942-43 con el trabajo “Importancia de la vía rectal en la
clínica de las grandes especies domésticas”[12].=
En
la justificación de su trabajo dice[13]:=
“Los primeros resultados fueron los que s=
obre
inseminación artificial, esterilidad etc., dimos a conocer a la Escuela Superior
de Veterinaria de Zaragoza.”
La primera
inseminación artificial con éxito es realizada por Sanju&aacu=
te;n
en el ganado caballar en 1934 en su pueblo natal. Fruto de las investigacio=
nes realizadas
por nuestro Maestro y amigo el Profesor Gómez Piquer[14],[15]
éste aporta un excepcional documento gráfico sobre dicha
inseminación. En sus trabajos, nos relata Gómez Piquer y
Pérez García, era ayudado por el Sr. Francisco “El
moro”.
Se pone de manifiesto que los
primeros pasos que se dan en España es en el ganado caballar por
considerarlo todavía como un “motor” que impulsa la economía nacional. A&uac=
ute;n
no había conciencia de la importancia que podía tomar este
método y menos todavía
del proceso organizativo que iba a requerir su puesta en
práctica. A ello vino a contribuir la profesión veterinaria cuyos
inquietos dirigentes docentes y profesionales estaban sentando las bases de=
una
ágil y operativa profesión. No fue fácil este proceso =
pues
la veterinaria que iniciaba el siglo XX seguía anclada en un cierto
inmovilismo y desorientada académicamente. Pero el desprendimiento d=
el
lastre del herrado, la nueva mentalidad de profesión útil a la
economía y la lucha por conseguir una mejor consideración soc=
ial
la iba permitir acceder a pue=
stos
de responsabilidad en la administración del Estado.
<= o:p>
La primera literatura científica a la que
acceden los veterinarios españoles en los primeros años del s=
iglo
XX son los trabajos que Ivanov publicó en 1900 en el “Journal =
of
Phisiology and Pathology General” y en los Archivos de
En lengua española hay que esperar a 1915 en
que Marcelino Montón publica en
Las revistas veterinarias nacionales comienzan a
prestar atención a este asunto a partir de 1910, en que “La
veterinaria española” inserta en la sección de bibli=
ografía
una novedad editorial presentada al mundo veterinario. El autor Edmond Curo=
t[16]
[17],
estudia las múltiples causas de esterilidad en ambos reproductores
finalizando su obra con la exposición y estudio de una cuestió=
;n
nueva, cual es la fecundación artificial. El libro trataba, entre otros asuntos, de:
“la fecundación artificial”, “sus indicacionesR=
21;
y “su técnica operatoria”. En julio de 1922, la Revista =
de
Higiene y Sanidad Pecuarias inserta unas recensiones acerca de la
fecundación artificial[18]
[19]
y en 1924 un artículo de Ivanov con el título “=
;La
aplicación de la fecundación artificial a la cría de
zorros plateados”. En 1939 la revista “Veterinaria”
publica un trabajo de Letard[20]
traducido por Villacampa y cuyo original había sido publicado en
“Recueil de Medicine Vétérinaire” en 1935.
Como ya hemos visto, era innegable que los trabajo=
s de
Ivanov y otros autores eran conocidos por los veterinarios españoles
gracias a la literatura científica de la época, y por las
referencias y recensiones de las revistas españolas, en especial la =
ya
citada “Revista de Higiene y Sanidad Pecuarias” y “Nueva
Zootecnia”.
En 1935 Carbonero, que ya tenía una cierta
experiencia clínica y laboratorial se forma en Alemania con el profe=
sor
Goëtze en las téc=
nicas
de la reproducción artificial; a su regreso en 1936 publica su primer
trabajo sobre este asunto bajo el título “Nuevos método=
s de
obtención de esperma en los animales”[21]
, cuyo preámbulo dice:
“Ant=
es de
entrar en la materia objeto de nuestro estudio queremos expresar nuestro
agradecimiento sincero a
En 1940 Ballesteros[22]
se desplaza a Italia para asistir a un curso sobre fecundación
artificial en el Instituto Lázaro Spallanzani; a su regreso publica en la reci&ea=
cute;n
nacida revista “Ciencia Veterinaria” su primer artículo
sobre la técnica de la inseminación artificial. Si bien es ci=
erto
que en 1933 el Profesor García Alfonso[23]
describe los diferentes métodos para obtener el esperma, podemos afi=
rmar
que los verdaderos introductores y vulgarizadores del método fueron
Domingo Carbonero y más tarde Ballesteros, correspondiendo al primer=
o la
organización a partir de 1945 de
Los antecedentes
históricos de la inseminación artificial en el ganado porcino=
La práctica de la fecun=
dación
artificial en España se venía realizando desde finales del pr=
imer
tercio del siglo XX (1932) por veterinarios que ofrecían este servic=
io
como una extensión más de su ejercicio clínico. El cab=
allo
y sus híbridos seguían siendo el motor de la economía =
y la
principal ocupación de los veterinarios. A la vez se levantaban voce=
s,
como la de Sanz Egaña[24] =
que
en 1916, avisaba en sus diferentes artículos de sociología
veterinaria, que la profesión debía buscar otros caminos y
centrar su atención en otras especies, pues la introducción d=
el
motor mecánico iba a relegar a un segundo plano al “motor
biológico” de los équidos. Intentar orientar al veterin=
ario
hacia las producciones animales pasaba por formarlo en el campo de la repro=
ducción
animal. En la década de los años treinta Estados Unidos inici=
a de
forma potente la explotación industrial del ganado porcino, para lo =
que
se sirven ya nuestros colegas americanos de la inseminación artifici=
al.
En nuestro país, los
antecedentes hemos de hallarlos en los servicios de reproducción que
vinieron funcionando tradicionalmente hasta la década de los a&ntild=
e;os
50 bajo la denominación de “toro o verraco del Concejo o
Villa” que, acompañando a las piaras concejiles, serv&iacu=
te;an
como machos reproductores de las mismas. Este sistema, sin duda muy
económico, tenía graves inconvenientes derivados sobre todo d=
e la
falta de control higiénico-sanitario de los reproductores. El peligr=
o de
las enfermedades coitales hizo que los ganaderos, haciendo un esfuerzo
económico, alejaran sus piaras de las concentraciones concejiles y
procuraran tener un semental para su propio rebaño. Si bien esto
originaba un esfuerzo económico considerable, suponía una gar=
antía
sanitaria que el ganadero justipreciaba en todo lo que vale.
Económicamente era deseable implantar un sistema que a semejanza del
antiguo semental del Concejo sirviese a un máximo número de
hembras. Para ello, disponer de un semental de la más alta calidad g=
enética
y sanitaria permitiría fecundar un elevadísimo número =
de
hembras por el método de la inseminación artificial y con
garantía higiénico-sanitaria.
El
compromiso de las Escuelas-Facultades de Veterinaria en la enseñanza=
de
la inseminación artificial ganadera.
Hay que esperar a los trabajos de Ivanov a
principios del siglo XX, y la aparición de artículos en las
publicaciones extranjeras para que la veterinaria nacional tomase concienci=
a de
la importancia del método. A partir de 1929, fecha en que aparec=
e en
la prestigiosa revista “The Veterinary Record” un trabajo de
Ivanov, parece crecer la inquietud por prestar un cierto interés a <=
st1:PersonName
ProductID=3D"la inseminación. Su" w:st=3D"on">la inseminación. =
Su
enseñanza debía mostrarse en las Escuelas Superiores de
Veterinaria. Corresponde a
García Alfonso[25]
la incorporación de la inseminación artificial en
En 1940 el Instituto de Investigaciones
Veterinarias no había hecho nada más que esbozarse y en su
organigrama la inseminación artificial tenía poco desarrollo.
Pero para
|
ESCUELA SUPERIOR DE VETERINARIA C L
Í N I C A D E<=
span
style=3D'mso-spacerun:yes'> O B S T E T R I C I A Profesor: D. Cristino Ga Alfonso CURSO DE 19........ A 19....... CERTIFICO: Que D. José Sancho Vázquez ha asistido al cursillo
sobre “ESTERILIDAD, INSEMINACIÓN ARTIFICIAL Y SU INFLUENC=
IA
BENEFICIOSA SOBRE LA GANADERÍA”, organizado por este Cen=
tro
previa autorización del Ministerio de Educación Nacional,
habiendo sido aprobado, por haber demostrado en la prueba realizada al
finalizar el mismo, estar en posesión de los conocimientos
teórico-prácticos, que han sido
desarrollados……………………R=
30; Madrid, 27 de junio de 1940<= o:p> Vo Bo =
&nbs=
p; &=
nbsp; &nbs=
p; &=
nbsp; El
Catedrático El Director |
La papeleta, junto con una póliza d=
e tres
pesetas y un sello con la inscripción “Escuela de
Veterinaria-Clínica Quirúrgica-Madrid”, estaba firmada =
por
el profesor
Este cursillo se impartió un mes de=
spués
de la reorganización de los estudios de Veterinaria según dec=
reto
de 17 de mayo de 1940 (BOE del 20 de mayo), incluyéndose como una
actividad adicional del Grupo 8º
que correspondía a
“=
Lección
20. Inseminación artificial.- Generalidades. Métodos de la
recogida de esperma.- Comprobación del esperma.
Lección 21.
Conservación, transporte y dilución del esperma.-
Técnica de la inseminación en las distintas hembras
domésticas.”
El Plan de 1944 no hizo especial referenci=
a a
la práctica de la inseminación artificial, muy posiblemente p=
orque
ha quedado demostrado que a partir de esa fecha el Estado asume plenamente =
la
organización, gestión y control de ella por medio del servici=
o de
inseminación artificial ganadera y más tarde por el Instituto=
de
inseminación artificial. En el Plan de 1953 se incluye en sexto curs=
o
El Departamento de
Reproducción Animal del Instituto Nacional de Investigaciones Agrari=
as
(INIA)
Tras la desaparición en 1971 de
Los principios de la
enseñanza de
“Tem=
a 15.-
De la fecundación: fenómenos fisiológicos de
=
“IX.-
Fecundación o inseminación artificial. Métodos de obtención del esperma=
.
X.- Contrastación, dilución y
conservación del esperma para uso en inseminación artificial.=
XI.-
Inseminación o inoculación del esperma en las hembras de los
animales domésticos. Locales para la práctica del
método.”
Para los Veterinarios de los Servicios de
Ganadería del Protectorado de Marruecos se publicó en el BOE =
del
día 5 de enero de 1949 el programa para las oposiciones de dicha zon=
a,
que en el apartado “Zootecnia” incluía los siguientes te=
mas:
“Tem=
a 115.-
De la fecundación artificial. Historia de
Organización del
primer curso de IAG
Cuando Carbonero[28]
presenta en
Del 10 al 20 de mayo de 1945 se
celebró en Valladolid el “Congreso Agrario Regional del
Duero”[29]<=
/span>.
Como consecuencia del ofrecimiento hecho por el Inspector general veterinar=
io
Cayetano López y López, en una de las sesiones, de un cursillo para divulgar entre=
los
ganaderos las enseñanzas relacionadas con la fecundación
artificial se celebraron en la misma capital los días 2, 3 y 4 del m=
es
de julio unas enseñanzas teórico-prácticas, previamente
autorizadas por la DGG, a cargo de los técnicos veterinarios Esteban=
Ballesteros
Moreno, director de la estación pecuaria regional de León y
Domingo Carbonero Bravo, veterinario de Calera y Chozas (Toledo). La junta
provincial de fomento pecuario, acordó conceder seis becas de 250
pesetas cada una a los Inspectores municipales veterinarios de Rueda,
Villalón de Campos, Portillo, Simancas, Medina del Campo y
Villalón de Alcores.
Dado el interés despert=
ado
entre los veterinarios, Carbonero[30]
realiza en el “Bolet&ia=
cute;n
de Divulgación Ganadera” su primera aportación divulgad=
ora
con un artículo de colaboración titulado “La
fecundación artificial en los animales domésticos” firmando como director de los cent=
ros de
fecundación artificial de el Pardo y Calera. En el número
siguiente realiza su segunda aportación sobre la inseminación=
del
ganado karakul[31]<=
/span>,
ilustrándolo con varios esquemas y fotografías. El fomento del
karakul había sido reglamentado por una orden de 9 de marzo de 1945 =
(BOE
del 12).
Con los antecedentes del citado
congreso no tenía nada de extraño que en agosto del mismo
año se crease el servicio de inseminación artificial. Su pues=
ta
de largo se realizó en noviembre, con el primer cursillo de
“Especialistas de fecundación artificial” y con un
profesorado de lujo. El cursi=
llo,
organizado por la DGG, se celebró en Madrid entre el 19 de noviembre=
y
el 6 de diciembre. Asistieron, designados por la superioridad, los director=
es
de las estaciones pecuarias: Calixto Moraleda y Martín Buitrado , de=
Como profesores actuaron el di=
rector
general de ganadería Domingo Carbonero; el catedrático de la
Facultad de Madrid, José Morros Sardá; el profesor de
Las enseñanzas
teórico-prácticas se realizaron en el (IBA) y los actos de
apertura y clausura fueron presididos por Carbonero Bravo, a quien
acompañaban en la mesa presidencial los jefes de sección de la
dirección general.
Tan importante acontecimiento fue recogido=
con
gran satisfacción por la prensa profesional. Los ilustres veterinari=
os,
incluyendo los alumnos, eran conscientes de la responsabilidad que
adquirían a partir de ese instante. En una España inmersa en =
un
proceso de reconstrucción, la veterinaria y la DGG se movilizaron. Lo
primero que había q=
ue
hacer era dar de comer y para ello la ganadería tenía que
recuperar el tono perdido. Por ello los primeros veterinarios llamados a
especializarse en inseminación artificial tenían
responsabilidades directivas y organizativas; este fue el núcleo ini=
cial
sobre el que se iba a cimentar la organización de cursos de
especialistas y diplomados en inseminación artificial ganadera.
Los
primeros programas de la enseñanza de la IAG
La duración de los cursos era, en
términos generales, de un mes. Durante este tiempo el cursillista
debía actualizar sus conocimientos anatómicos y
fisiológicos previamente adquiridos durante sus estudios en las
Facultades. El programa se componía de una parte teórica y ot=
ra práctica.
El programa más antiguo que hemos hallado impreso es de 1948 y coinc=
ide
con la creación del Instituto de Inseminación Artificial. En =
la
parte teórica figuraba el Tema nº 17 dedicado a la obtenci&oacu=
te;n
del esperma en el cerdo, conejo, aves y zánganos. En la parte operat=
iva
no figuraba ninguna práctica a realizar por los asistentes.
En el programa de 1953, aprobado por la DG=
G e
impartido en el Servicio de Inseminación Artificial Ganadera para los
futuros Especialistas en IAG, se observa un mayor tono científico pe=
ro
la atención prestada a la especie porcina es muy tibia y sigue estan=
do
ausente las prácticas con esta especie.
En el programa de 1954, dedicado a los
Diplomados (curso de mayor exigencia y horas lectivas) se incluye
también de forma colateral la especie porcina pero no se dedica ning=
una
sesión práctica a la recogida e inseminación.
El primer programa sobre “Empleo y preparación del semen congelado de toro e inseminación en cerdos” se impartió en 1963, con carácter abreviado para jefes y técnicos de centros primarios. El temario fue el siguiente:<= o:p>
TEMARIO[32]
1.- Revisión general de las técnicas de I.A. que se emp=
lean
actualmente en este Servicio.
2.- Congelación del semen bovino normal.
2.1.- Obtención =
del
semen y su contrastación.
2.2.- Preparació=
;n de
diluyentes y diluciones.
2.3.-
Enfriamiento.
2.4.-
Glicerinización.
2.5.-
Equilibración.
2.6.- Preparació=
n de
dosis.
2.7.-
Congelación.
2.8.-
Almacenamiento.
2.9.-
Descongelación y aplicación.
3.- Congelación del semen bovino concentrado. Redilució=
n.
4.- Pruebas sobre la variación del tiempo de equilibraci&oacut=
e;n.
5.- Obtención del semen porcino.
6.- Contrastación y dilución.
7.- Redilución y aplicación de la I.A.
8.- Fisiología de la reproducción porcina.
Las
primeras publicaciones propias sobre IAG
Tres fueron las revistas profesionales donde aparecieron los primeros
trabajos y los primeros resultados de la investigación veterinaria
española. Nos referimos a la revista del “Instituto de
Biología Animal”, la de “Fisiopatología de
En la revista del Instituto de Biología Animal (primer
periodo,1933-1936 y segundo periodo, 1940-1951) aparecen los tres primeros
trabajos sobre IAG
|
Año |
Título del trabajo |
Autor/Autores |
|
1936 |
|
Carbonero Bravo, Domingo |
|
1942 |
Fecundación artificial.
Inseminación |
Carbonero Bravo, Domingo |
|
1945 |
La fecundación artifici=
al
en las aves. Un híbrido de perdiz-gallina |
Carbonero Bravo, Domingo |
En la revista de Fisiopalogía de
En la revista del Patronato de Biología Animal (periodo
1954-1971), la investigación alcanza cotas más elevadas
comprendiendo el estudio de casi todas las especies de interés
zootécnico. Pero en los documentos consultados no aparece ning&uacut=
e;n
trabajo sobre la especie porcina.
En
conclusión, las especies diana fueron la especie bovina, el ganado
equino (en descenso), ganado ovino (en aumento) y las aves (en aumento).
Aparece el perro, como algo anecdótico y de forma casi testimonial la
especie porcina dado que el sector industrial no se mostraba activo. En el
siguiente cuadro se aprecia, con respecto al ganado porcino, que en el
año 1969 existe un marcado incremento del censo, incremento que se
mantiene a lo largo de la década de los años setenta, fechas =
que
coinciden con un aumento de la actividad investigadora en esta especie, a la
que es atraído el joven Dr. Martín Rillo. A partir de 1974 las
investigaciones y los aportes de Martín Rillo van en aumento hasta a=
lcanzar
el reconocimiento de la comunidad científica internacional.
|
Año |
Vacuno |
Caballar |
Asnal |
Mular |
Ovino |
Caprino |
Porcino |
|
1931 |
3.654 |
598 |
1.004 |
1.175 |
20.047 |
4.008 |
5.102 |
|
1932 |
4.163 |
803 |
1.162 |
1.461 |
16.576 |
4.624 |
5.018 |
|
1933 |
3.569 |
568 |
999 |
1.191 |
19.093 |
4.575 |
5.412 |
|
1935 |
4.215 |
808 |
1.479 |
1.176 |
17.526 |
4.692 |
5.134 |
|
1940 |
3.897 |
572 |
851 |
1.139 |
24.237 |
6.244 |
5.611 |
|
1941 |
4.151 |
602 |
795 |
1.119 |
23.489 |
6.101 |
4.973 |
|
1942 |
4.152 |
602 |
795 |
1.119 |
23.489 |
6.109 |
4.974 |
|
1948 |
3.300 |
607 |
747 |
1.079 |
15.921 |
4.222 |
2.688 |
|
1950 |
3.112 |
642 |
732 |
1.089 |
16.344 |
4.135 |
2.688 |
|
1955 |
2.742 |
598 |
683 |
1.071 |
15.933 |
3.097 |
2.783 |
|
1960 |
3.640 |
506 |
686 |
1.158 |
22.622 |
3.300 |
6.032 |
|
1961 |
3.683 |
440 |
762 |
1.135 |
20.099 |
2.599 |
6.118 |
|
1962 |
3.671 |
397 |
726 |
1.044 |
19.868 |
2.226 |
6.055 |
|
1963 |
3.671 |
397 |
726 |
1.044 |
19.868 |
2.336 |
6.055 |
|
1964 |
3.722 |
345 |
538 |
844 |
17.617 |
2.283 |
5.011 |
|
1965 |
3.712 |
321 |
476 |
745 |
17.063 |
2.196 |
4.931 |
|
1966 |
3.721 |
304 |
434 |
684 |
16.761 |
2.336 |
5.770 |
|
1967 |
3.914 |
313 |
471 |
791 |
16.648 |
2.283 |
6.824 |
|
1968 |
4.000 |
316 |
458 |
686 |
18.642 |
2.196 |
5.662 |
|
1969 |
4.215 |
304 |
421 |
606 |
17.024 |
2.279 |
7.488 |
|
1970 |
4.282 |
282 |
368 |
533 |
17.005 |
2.449 |
7.621 |
|
1971 |
4.169 |
266 |
361 |
480 |
16.688 |
2.626 |
7.423 |
Evolución compa=
rativa
del censo ganadero español por especies (miles de cabezas)[33] [34]<=
span
style=3D'font-size:9.0pt'>
Fases por las que atravesó el desarrollo d=
e la
IAG
Es innegable que la inci=
dencia
de la política económica tuvo su reflejo en la actividad
pecuaria. Veamos lo que aconteció a lo largo del período
1931-1971. De forma didáctica y aplicada al subsector ganadero, pode=
mos
distinguir en la política económica española ocho fases
bien delimitadas, tanto por sus características como por sus fronter=
as
cronológicas. La primera la acotamos entre 1931y 1936; en ella la
República aspiró a resolver los viejos males que aquejaban a
España. Lo que parece evidente es que la estrategia seguida no fue la
más adecuada. Se afrontaron todas las cuestiones a la vez dado que l=
os
problemas estaban íntimamente relacionados, pero con intensidad desi=
gual
y forzando excesivamente los problemas ideológicos en tanto que se
descuidaron los realmente de fondo, como la reforma agraria que pudo ser
estudiada de forma seria para encauzarla y darle solución. La segunda
fase (1936-1939) fue la consecuencia natural del finisecular conflicto de
intereses y la pérdida de la voluntad de los gobernantes por solucio=
nar
los problemas; la entrada en una guerra civil marcó para siempre a u=
na
generación. Pretender hacer una política ganadera entraba den=
tro
del terreno de
Fueron
los veterinarios titulares los que comenzaron a suministrar los primeros da=
tos
sobre la situación de
Si en 1945 y con más
definición en 1947, siguiendo a Polo[35],=
se
inicia una clara y sostenida política pecuaria tendente a recuperar,=
si
acaso numéricamente, los censos ganaderos por medio de la
práctica de la inseminación artificial ¿cómo es
posible que hasta 1962 no se alcancen el número de cabezas de ganado
vacuno existentes en 1931? No es fácil hallar una respuesta pues muc=
hos
fueron los factores que se opusieron a lograr en corto plazo la
recuperación de
Durante el decenio 1961-1970, el sector agrario=
se
encontró sometido a un fuerte proceso de cambio, fruto del inicio de=
una
economía industrial competitiva y muy vigorizada, que se movía
entre la ley de la oferta y
· &nb=
sp; =
&nb=
sp;
Lucha cont=
ra las
enfermedades que ocasionaban enormes pérdidas económicas, y m=
uy
especialmente contra la peste porcina africana.
· &nb=
sp; =
&nb=
sp;
Lucha cont=
ra los
abortos en las especies zootécnicas.
· &nb=
sp; =
&nb=
sp;
Estudio de=
la
toxicidad de pastos y forrajes.
· &nb=
sp; =
&nb=
sp;
Mejora de =
la
nutrición animal.
· &nb=
sp; =
&nb=
sp;
Mejora de
calidad en las producciones ganaderas.
Dentro del campo de la reproducción anim=
al se
trazaron los siguientes objetivos:
1. &n=
bsp;  =
; &n=
bsp;
Sincroniza=
ción
del celo en las especies zootécnicas
2. &n=
bsp;  =
; &n=
bsp;
Investigac=
ión
sobre gametogénesis y ultraestructura de las células germinal=
es en
vertebrados
3. &n=
bsp;  =
; &n=
bsp;
Inmunobiol=
ogía
de la esterilidad
4. &n=
bsp;  =
; &n=
bsp;
Estudios de
inseminación artificial y consanguinidad
5. &n=
bsp;  =
; &n=
bsp;
Anomal&iac=
ute;as
cromosómicas y trastornos de la reproducción
6. &n=
bsp;  =
; &n=
bsp;
Aspectos
biológicos de la conservación del poder fecundante del esperm=
a
7. &n=
bsp;  =
; &n=
bsp;
Téc=
nicas
de control de semen congelado en inseminación artificial y cruzamien=
tos
interespecíficos en vertebrados
8. &n=
bsp;  =
; &n=
bsp;
Téc=
nicas
de inseminación artificial en peces ovovivíparos
9. &n=
bsp;  =
; &n=
bsp;
Acci&oacut=
e;n de
las radiaciones ionizantes sobre el esperma de vertebrados
La mayoría de estos subprogramas tuviero=
n el
reconocimiento de la comunidad científica internacional y muy
especialmente dentro de la comunidad hispanoamericana, muchos de los cuales se formaron e=
n los
centros e instalaciones de
Para finalizar me gustaría añadir=
que
han sido muy acertadas las iniciativas por parte de su familia,
compañeros y amigos de constituir
Los que tenemos responsabilidades y hemos adqui=
rido
el compromiso de salvar el patrimonio veterinario no dejaremos pasar esta
ocasión para incorporar a Santiago a la nómina de ilustres
veterinarios, su obra lo merece.
[1]=
span> Malats y Codina, S.: 1794. Ele=
mentos
de veterinaria, Imprenta de D. Benito Cano, Madrid, p. 99.
[2] Malats.: =
op.
cit. 1, p. 222.
<=
![if !supportFootnotes]>[3] Pérez
García, J.M.: 1982. Los orígen=
es de
la Escuela de Veterinaria de Zaragoza. Asclepio-XXXIV.
Zaragoza, pp. 101-180.
[4]=
span>
Hoja de servicios de Don Marcelino Montón Cardós. Arch=
ivo
Militar de Segovia.
[5]=
span> Montero Agüera, I y Barona Hernández, L.F.:
1996. Primera policlínica veterinaria en Madrid. Libro de =
comunicaciones
de las II Jornadas Nacionales de Historia de la Veterinar=
ia,
29-30 de noviembre de 1996. Madrid.
[6]=
span> García Moya, P y Tréllez Roldán, R.: 1952. Fecundaci&=
oacute;n
artificial (iniciación). Librería Maribel. Vitoria, p. 14=
.
[7]=
span> Montón Cardós, M=
.:
1915. La fecundación artificial en España. Folleto
explicativo. Vide, Hoja de servicios. Archivo Militar de Segovia.
[8]=
span> Montón Cardós, M=
.:
1916. Tratado práctico de zootecnia. Fecundación natural y
artificial. No consta Ed. Barcelona.
[9]=
span> Vide, informe emitido por Manu=
el
Medina en Revista de Veterinaria Militar, enero de 1916, n.o 4, pp.. 176=
-177.
[10] Sanjuan=
span>
Jarauta, D.: 1934. Memoria sobre la fecundación artificial en Pina de
Ebro (Zaragoza). Datos sin publicar de
[11] Enciclopedia Aragonesa.=
1986.
Tomo XI, p. 2990.
[12] Sanjuán Jarauta, D.: 19=
47.
Importancia de la vía rectal en la clínica de las grandes
especies domésticas. Revista de Ciencia Veterinaria, <=
span
class=3DSpellE>n.o 43, mayo, pp. 225-253.
[13] Sanjuán, D.: ibí=
d. op. cit. 148.
[14] Gómez Piquer, J y P&eac=
ute;rez
García, J.M.: 2000. Crónica de=
150
años de Estudios Veterinarios en Aragón (1847-1997).
Institución “Fernando el Católico”. Excma.
Diputación de Zaragoza. Zaragoza, pp. 378-379.
[15] Gómez Piquer y Pé=
;rez
García son miembros destacados de las Asociaciones Aragonesa y
Madrileña de Historia de la Veterinaria.
[16] Curot, E.:
1910. Fecondatión
et stérilité dans les especes domestiques. 1&ord=
f; ed. Carles Amat. Par&iacu=
te;s.
[17] Vide, La veterinaria
española, julio de 1910, pp. 330-331. La crítica
bibliográfica fue realizada por “Quintili=
us”.
[18] Lenzi, F.:
1922. La fecundación artificial en las hembras de los grandes animal=
es
domésticos. Il moderno zoiatro,
XI, 43-45, febrero. Revista de Higiene y Sanidad Pecuaria. Tomo XII,
enero-diciembre. Ed. Est. Tip. de
[19] Lenzi, F.:op. cit. 16, pp. 66-69.
[20] Letard,
E.: 1939. La inseminación artificial en los animales doméstic=
os. Veterinaria,
enero, n.o1, pp. 3-31 y febrero,
[21] Carbonero Bravo, D.: 1936. Nue=
vos
métodos de obtención de esperma en los animales. Trabajos =
del
Instituto de Biología Animal. Volumen III, pp. 225-252.
[22] Ballesteros Moreno, E.: 1940. =
La
inseminación artificial en los animales domésticos. Ciencia
Veterinaria, n.o2, diciembre, pp.
47-59.
[23]
[24] Sanz Egaña, C.: op. cit. 8.
[25]
[26] El original e iconografí=
;a
diversa puede ser consultado en mi tesis doctoral “Aportación =
a la
historia de la inseminación artificial ganadera en España, su
significado en el desarrollo pecuario y la repercusión económ=
ica
en el periodo 1931-
[27]<=
/span> Moreno Fd=
ez-Caparrós, L.: III Congreso Nacional de Histori=
a de
la Veterinaria y I Iberoamericano, 10-12 de noviembre, Zaragoza. “Dos
fechas históricas para la profesión veterinaria: 1931 y 1998,
creación y recreación de
[28] Carbonero Bravo, D.: 1945. Pro=
puesta
al Excmo. Sr. Director General de Ganadería sobre creación de=
un
Instituto de Fecundación Artificial. Archivo del Ministerio de
Agricultura. Madrid.
[29] Boletín de
Divulgación Ganadera. Director Nicolás García
Carrasco. Año II, n.o 6, p. 4=
3.
[30] Carbonero Bravo, D.: 1945. La =
fecundación
artificial de los animales domésticos. Boletín de
Divulgación Ganadera, n.o=
7,
septiembre, pp. 16-20.
[31] Carbonero Bravo, D.: 1945. La
fecundación artificial en el ganado ovino karakul. Boletín=
de
Divulgación Ganadera, n.o=
8,
octubre, pp. 7-13.
[32] Datos extraídos del arc=
hivo
de la Cátedra de Biología de la Facultad de Veterinaria de la=
UCM
y facilitados por
[33] De
[34] De
[35] Polo Jove=
r,
F.: 1959. 20 años de actividad ganadera. Revista <=
span
class=3DSpellE>Avigán, abril, nº 77. Valencia, pp. 2=
0-25.